INNOBASQUE, 13 de enero de 2026. Estrenar año invita siempre a hacer balance y analizar los desafíos que el nuevo ejercicio pone sobre la mesa. Un análisis que los vertiginosos cambios políticos, económicos, tecnológicos y sociales hacen que hoy sea más necesario que nunca y al que ‘Innobasque Tendencias’ dedica su primer número de 2026. Lo hace a través del informe ‘Four Futures for the New Economy’, publicado por el Foro Económico Mundial (WEF) el mes pasado.
En este análisis WEF explora dos vectores clave: el contexto geopolítico, que puede ir desde la estabilidad y la cooperación hasta la fragmentación y el conflicto por un lado y, por otro, el ritmo de adopción tecnológica, que podría ser rápido y generalizado o lento y desigual. A partir de esta combinación, surgen cuatro escenarios alternativos con implicaciones muy distintas para empresas, gobiernos y ciudadanía, para los que el informe propone estrategias comunes para anticiparse y adaptarse a cualquiera de ellos. Entre ellas destacan fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro, invertir en tecnologías emergentes, alinear la formación del talento con la transformación digital y desarrollar capacidades de análisis geopolítico.
El segundo de los reportajes con el que arrancamos el año está dedicado a la geoingeniería solar, disciplina que agrupa las tecnologías que quieren reducir el calentamiento global reflejando parte de la radiación solar al espacio y que algunas startups ya están trasladando del ámbito académico al comercial, lo que suscita
recelos entre la comunidad científica: ¿quién decide cómo, cuándo y con qué consecuencias se modifica la atmósfera?
No menos controversia suscita la última propuesta de Max Hodak, ex-presidente de Neuralink, la firma fundada por Elon Musk para desarrollar implantes cerebrales. La compañía en la que ahora trabaja, Science Corporation, investiga cómo mantener ‘vivos’ órganos fuera de un cuerpo ampliando las posibilidades de trasplantes y cuidados críticos. Y no es tan futurista como podría parecer; ya ha logrado mantener riñones de conejo vivos hasta 48 horas fuera del organismo.




