Incotec, consultora especializada en la gestión financiera de I+D+i, se suma a las más de 910 entidades socias de la Agencia Vasca de la Innovación, Innobasque. “Para nosotros es importante estar donde suceden las cosas. Ya conocíamos Innobasque porque llevamos años trabajando con otras entidades socias, pero creemos que ahora es también el momento de formar parte del ecosistema innovador. Para nosotros es, además, una manera de afianzar nuestro arraigo en Euskadi justo cuando cumplimos 25 años de actividad”, explica Anxo Vidal, responsable de Desarrollo de Negocio para la Zona Norte.
“Nuestro objetivo es ayudar a traccionar los proyectos de innovación de nuestros clientes. Tratar de que logren el máximo retorno de sus inversiones en esta área. En un principio, lo hacíamos únicamente a través de la gestión de ayudas públicas y las deducciones fiscales, pero hemos ido añadiendo nuevos servicios a medida que esos clientes los han ido necesitando (como las certificaciones de ahorro energético) o que han ido apareciendo nuevos instrumentos, como la posibilidad de vender a otra compañía las deducciones fiscales por I+D+i a que se tiene derecho (‘tax lease’)”, señala Vidal.
“Cualquier empresa que sepa que puede optar a una ayuda puede recurrir a nosotros, pero creemos que cuando realmente aportamos valor es cuando cuentan con nosotros desde la elaboración del plan de negocio. Cuando sabemos a dónde quiere ir ese cliente, cuál es su plan estratégico, qué inversiones quiere hacer… Como decía, nuestra labor es facilitar la financiación de la implantación de innovaciones (a veces sugeridas por consultoras), y esto es más fácil cuando conoces estos detalles, cuando se nos considera un cooperador necesario. A partir de ahí establecemos una vigilancia para poder detectar a tiempo las ayudas de su interés que puedan ir surgiendo. Dicho de otro modo, conocer bien al cliente nos permite ir un paso por delante”, subraya.
Al igual que su catálogo de servicios, también su cartera de clientes se ha ido adaptando a 25 años de cambios económicos. “El equipo fundador procedía del sector de la automoción, por lo que al principio estuvimos muy centrados en él. Después ampliamos ese foco a toda la industria; más tarde incluimos a las empresas prestadoras de servicios tecnológicos; y ahora trabajamos también con muchas ‘startups’, a las que ayudamos en todo su proceso de maduración, desde la elaboración de su plan de negocio a la apertura de rondas de financiación”, señala Vidal.




