- El informe “Caracterización de la empresa innovadora vasca”, elaborado por la Agencia Vasca de la Innovación, Innobasque, a partir de datos proporcionados por Eustat, analiza 249 variables de 2.438 establecimientos para identificar los factores que favorecen la innovación empresarial en Euskadi, con el objetivo de conocer los elementos que la impulsan y detectar palancas para reforzarla
INNOBASQUE, 4 de agosto de 2026. La Agencia Vasca de la Innovación, Innobasque ha publicado el informe “Caracterización de la empresa innovadora vasca”, un estudio elaborado a partir de datos facilitados por el Instituto Vasco de Estadística, Eustat, que ofrece una radiografía de las empresas innovadoras y no innovadoras de Euskadi e identifica los factores que más influyen en su propensión a innovar. El informe completo está disponible para su descarga en la página web de Innobasque.
El análisis concluye que el tamaño de la empresa, el sector de actividad, la adopción de tecnologías digitales y la situación económico-financiera son los principales elementos asociados a la innovación empresarial. Entre ellos, la digitalización se presenta como una palanca especialmente relevante para las pequeñas empresas y para las compañías de sectores no manufactureros.
Para desarrollar el estudio, Innobasque ha analizado información correspondiente a 2.438 establecimientos empresariales de Euskadi con diez o más personas empleadas. De ellos, 956 fueron clasificados como innovadores y 1.482 como no innovadores, de acuerdo con las respuestas recogidas en la Encuesta de Innovación de Eustat.
El trabajo integra 249 variables procedentes de distintas fuentes estadísticas. Además de datos generales como el tamaño, la localización o el sector, se han considerado indicadores económicos y financieros, información de la Encuesta de Innovación de Eustat y datos sobre la adopción de tecnologías como la inteligencia artificial, la computación en la nube, la robótica, la impresión 3D, el internet de las cosas (IoT), los macrodatos o la ciberseguridad.
Sobre esta base se han aplicado análisis estadísticos, modelos de regresión logística y técnicas de inteligencia artificial para detectar patrones y agrupar a las empresas en perfiles con características comunes.
Las empresas grandes y manufactureras presentan una mayor propensión a innovar
Los resultados muestran que las empresas con 250 o más personas empleadas tienen una probabilidad significativamente mayor de innovar, mientras que esta disminuye entre las compañías de menos de 50 personas. Esta diferencia se relaciona con la mayor disponibilidad de recursos y la capacidad de las grandes empresas para aprovechar economías de escala.
El sector también desempeña un papel determinante. Las empresas manufactureras presentan, en términos generales, una mayor probabilidad de innovar que las pertenecientes a otras actividades. En la industria, la innovación forma parte con frecuencia de la estrategia competitiva y exige inversiones continuadas en tecnología, activos productivos y conocimiento.
No obstante, el informe advierte de que tanto el tamaño como la especialización sectorial son factores estructurales difíciles de transformar a corto plazo. Por este motivo, identifica otras palancas sobre las que las empresas y las políticas públicas pueden actuar de manera más directa.
La digitalización abre la puerta a innovaciones más complejas
La adopción de tecnologías digitales aparece como uno de los factores más estrechamente relacionados con la innovación. El uso de servicios en la nube, sistemas de intercambio automático de información, internet de las cosas, impresión 3D, robótica, macrodatos, redes sociales empresariales y herramientas de ciberseguridad aumenta la probabilidad de que una compañía desarrolle nuevos productos o mejore sus procesos de negocio.
Esta relación resulta especialmente clara en las empresas pequeñas, tanto manufactureras como de servicios. En estos casos, la digitalización constituye a menudo un paso previo para abordar procesos de innovación más complejos.
En las grandes empresas industriales, en cambio, adquieren mayor importancia la solvencia, la estabilidad financiera, la estructura de costes y la cualificación del capital humano. Entre las grandes compañías no manufactureras, la digitalización vuelve a ocupar un lugar central.
Una realidad empresarial diversa
El estudio también utiliza técnicas de agrupamiento para identificar diferentes perfiles de empresas innovadoras y no innovadoras. Tres tipologías concentran el 83 % de las compañías innovadoras analizadas: empresas industriales de tamaño medio situadas principalmente en Álava y Bizkaia; compañías de servicios avanzados con una elevada adopción tecnológica; y empresas industriales de mayor tamaño radicadas en Gipuzkoa.
En el caso de las empresas no innovadoras, los cuatro perfiles principales agrupan al 92 % de la muestra. Entre ellos se encuentran pequeñas empresas que mantienen modelos de negocio tradicionales y resultados económicos estables, pymes con una adopción digital prácticamente inexistente y compañías de mayor tamaño que han avanzado en digitalización, pero todavía no han transformado ese esfuerzo en nuevos productos o procesos.
Los resultados muestran, además, que digitalizarse no equivale automáticamente a innovar. La tecnología debe integrarse en una estrategia empresarial acompañada de recursos, capacidades internas y una gestión económico-financiera equilibrada.
Orientaciones para empresas y políticas públicas
El informe plantea que las políticas de innovación deben coordinarse con las estrategias de digitalización, crecimiento empresarial, diversificación sectorial y financiación. También recomienda adaptar los instrumentos de apoyo a las características de cada territorio, sector y tipología empresarial.
Para las compañías, el estudio señala tres ámbitos prioritarios: avanzar en la adopción de tecnologías digitales, mantener una estructura financiera que permita sostener las inversiones y reforzar la colaboración con otras empresas, universidades y centros tecnológicos. Esta cooperación puede ayudar especialmente a las pymes a acceder a conocimiento especializado, compartir riesgos y superar sus limitaciones de escala.




