Science Corporation, la empresa de neurotecnología fundada por Max Hodak, ex-presidente de la empresa estadounidense Neuralink, está ampliando su enfoque más allá de los implantes cerebrales para centrarse en la preservación de órganos fuera del cuerpo. Su objetivo es desarrollar sistemas que puedan mantener órganos viables durante mucho más tiempo del que permiten las tecnologías actuales.
Inspirados por el caso de un adolescente cuya vida dependió de una máquina ECMO (equipo médico de soporte vital avanzado) mientras esperaba un trasplante, Hodak y su equipo han creado un prototipo que ya ha logrado mantener riñones de conejo vivos hasta 48 horas fuera del organismo —un avance que esperan extender a un mes. El sistema, diseñado con sensores integrados y control automatizado, busca superar a las costosas y pesadas máquinas tradicionales que requieren supervisión constante y personal especializado.
Respaldada por cientos de millones de dólares y un equipo de unas 170 personas, Science Corporation busca cerrar la brecha entre la tecnología médica actual y un futuro en el que órganos y sistemas vitales puedan mantenerse y gestionarse de forma modular, casi como piezas intercambiables, ampliando las posibilidades de trasplantes y cuidados críticos.




