Aunque la rivalidad entre Estados Unidos y China en inteligencia artificial es bien conocida, un análisis de la conferencia NeurIPS —una de las citas más importantes del sector— revela una realidad más matizada. Según el medio estadounidense especializado en tecnología, ciencia e innovación, WIRED, de los más de 5.000 trabajos presentados en 2025, 141 fueron coescritos por equipos de ambos países. No es una cifra enorme, pero sí significativa, sobre todo porque se mantiene estable pese a las crecientes tensiones políticas.
El estudio también muestra cómo las grandes innovaciones en IA se comparten y adaptan a ambos lados del Pacífico. Por ejemplo, la influyente arquitectura Transformer de Google aparece en casi 300 trabajos con participación china, y los modelos desarrollados por Alibaba o Baidu también se usan en proyectos en colaboración con universidades estadounidenses.
Para expertos como Jeffrey Ding, de la Universidad George Washington, estos datos confirman que, más allá de la competición estratégica, la ciencia sigue tendiendo puentes entre dos de los actores clave en la carrera global por la IA.




